domingo, 31 de diciembre de 2017

La voz del Avatar - Que todos cumplan con su deber-


La voz del Avatar - Que todos cumplan con su deber-



Anadhi nidhanam Vishnum Sarvaloka Maheshvaram Lokadhyaksham Sthuvannithyam Sarvadhuhkajitho bhaveth ¡Encarnaciones de Amor! Anadhi nidhanam es el nombre atribuido a Dios en relación con el tiempo. Sarvaloka Maheshvaram significa que Dios es el Señor que ilumina todos los mundos.
Lokadhyaksham Sthuvannithyam: Él es el soberano del Cosmos.
¿Quién es Él? Él es el sol. El tiempo está marcado por el sol. Por lo tanto, el sol es la manifestación visible de Dios. Es la refulgencia común a todas las naciones, a todos los credos y a toda la gente.
Por eso Shankara aclamaba al sol como “Anadhi nidhanam Vishnum”, la deidad que preside a Samvathsara (el año) como señor del tiempo. Samvathsara es el nombre que se da a Kalathmaka (tiempo-espíritu). Como el Señor es el alma del tiempo, Shankara lo describió como “Kalathmakaya namah” (Postración ante el Uno que es el Espíritu del tiempo).
El Tiempo es lo más precioso en la vida humana. Más valioso que el Tiempo es Prana (la vida). El hombre aspira a obtener muchas cosas y no se interesa por su vida. No importa lo grandes que sean sus logros, el hombre se ve empujado por el ansia de obtener más. Este descontento es en sí mismo una fuente de satisfacción para él.
Todos son encarnaciones de lo Divino Cada hombre posee un corazón. Cada corazón está lleno de compasión. Sin embargo, ¿cuántos eligen compartir esta compasión con otros? El compartir la compasión del propio corazón con otras diez personas ha sido descripto como Bhakti (devoción).
Quien no comparte su compasión con otros no puede ser llamado ser humano. En la actualidad, el corazón humano, que debería estar lleno de compasión, se ha vuelto duro como una piedra. Ésta es la desgracia del hombre. ¿Cuál es la razón? El corazón se ha endurecido porque está lleno de amargura debido a las diferencias de casta, credo y nacionalidad. Todos los seres humanos pertenecen a una casta, una comunidad, una nación.
Todos son encarnaciones de lo Divino. Krishna declaró en el Gita: “Todos los seres del mundo son fragmentos de Mi Ser”. Es trágico que el hombre olvide su esencia divina y se comporte como un demonio.
¿Cuál es el significado del advenimiento del año nuevo? No es necesario esperar doce meses hasta la llegada del año nuevo para hacer lo que uno quiere hacer. El año está formado por segundos, minutos, horas, días y meses. Cada segundo es un nuevo momento en la vida. Entonces, ¿por qué esperar un año? Todos deberían esforzarse por ayudar a la gente cada segundo de sus vidas y llevar una existencia noble e ideal. Es necesario que el hombre comprenda la verdad subyacente en esta máxima. El ojo ve diferentes personas en las diferentes relaciones con una persona: la madre, la hija, la nuera, y demás. Aunque el ojo que ve es el mismo, las personas vistas son diferentes y la conducta de uno debe estar de acuerdo con las diversas relaciones.
La distinción entre lo aparente y lo real La distinción entre lo aparente y lo real (lo verdadero) ha de ser comprendida correctamente. Por ejemplo, es aparente que el sol sale por el Este y se pone en el Oeste. Pero la verdad es que el sol está estacionario y no sale ni se pone. La revolución de la Tierra sobre sí misma a una velocidad de 1000 millas por hora es lo que causa el fenómeno del día y la noche y la aparente salida y puesta del sol.
La importancia de la distinción entre la verdad, la falsedad y el hecho aparente no está limitada solamente a los fenómenos naturales.
Tiene la misma importancia en la esfera espiritual. La búsqueda de la verdad en el campo espiritual proporciona pruebas de la existencia de Dios. En cada hombre, en cada momento, brilla siempre una refulgencia divina. El hombre no ha nacido para un propósito puramente egoísta. Debe realizar esfuerzos, junto con otros, para llevar una vida ejemplar.
En el mundo de hoy hay inquietud en todas partes. ¿Cuál es la causa de esta inquietud? La gente observa con aprensión la llegada del año nuevo, pensando qué desastres y calamidades le esperan al mundo. El cambio se está produciendo continuamente en casi todas las esferas, pero la mente del hombre es lo único que no ha sufrido una transformación. El placer y el dolor no son productos del tiempo. El año no es responsable de la dicha o el pesar.
Sólo las acciones de la gente son responsables de las cosas buenas y malas que experimentan. El año no trae consigo nada malo.
Muchas personas imaginan que el año nuevo puede traer calamidades.
El año es parte del fenómeno repetitivo del día y la noche.
Por lo tanto, el tiempo no produce resultados buenos o malos. Sólo las acciones humanas causan estas reacciones. Los actos buenos producen buenos resultados, y las malas acciones tienen malas consecuencias. Según sea lo que siembren, eso cosecharán.
El año nuevo no es la causa de nada extraordinario Lo bueno y lo malo ocurren sucesivamente en el transcurso usual del tiempo. Un año nuevo no es la causa de nada extraordinario.
Sin embargo, el Panchangam (calendario) indica algunos cambios como resultado del movimiento de los planetas y la configuración de las constelaciones. El calendario hindú hace referencia a cinco factores: el día de la semana, thithi (la fase de la luna), la constelación pertinente, el carácter auspicioso o no auspicioso del día en particular, y Karanam (las divisiones astrológicas). Las predicciones en el calendario no tienen relación con lo que pueda ocurrir a una persona en particular. Los Siddhanthis (los que hacen los calendarios) dan sus propias interpretaciones de las configuraciones astrológicas.
Por sobre todas las cosas, si uno posee una fe firme en Dios, puede enfrentar con confianza el futuro. Las dudas acerca de quién es Dios y dónde se lo puede encontrar no tienen cabida. Dios es Virata-Svaruupa (la Forma Cósmica). El universo entero es la manifestación de Dios. ¿Qué enseña Dios? Él imparte sus lecciones a la humanidad a través de Prakrithi (la Naturaleza). La Tierra, por ejemplo, está girando sobre sí misma a una velocidad de 1000 millas por hora. Esto está sucediendo sin cesar. Esta revolución de la Tierra produce la noche y el día, lo cual le permite al hombre tener un tiempo para trabajar y un tiempo para descansar. Además, la Tierra está girando alrededor del sol a una velocidad de 66.000 millas por hora. Este movimiento de la Tierra es responsable de los cambios de estaciones. Los cambios de estaciones causan la caída de las lluvias, permiten el cultivo de granos y ayudan a la gente a vivir en forma confortable.
De este modo, la Tierra es una manifestación visible de Dios.
Por esta razón, los antiguos veneraban a la Tierra como Bhuumatha (la Sagrada Madre Tierra). Todas las necesidades esenciales de la vida provienen de la Tierra. Por lo tanto, la Tierra le enseña al hombre que él debería cumplir con su deber así como ella está llevando a cabo el suyo.
La acción dedicada es necesaria para cosechar frutos El hombre debería dedicarse a la acción. En la actualidad, él no adhiere a este principio. ¿Cómo espera entonces obtener los frutos?
Los hombres deben trabajar, realizar buenas acciones y obtener buenos resultados. Deben compartir los frutos de su trabajo con otros. Éste es el deber principal del hombre. Si todos cumplen con su deber, no habrá lugar para conflictos en el mundo. Ésta es la lección que enseña la Tierra.
Karthavyam (el deber) es de suma importancia. El abogado debe cumplir con su deber. El médico, el agricultor, el administrador, el comerciante, cada uno tiene que cumplir con su deber respectivo.
Si esto ocurre, el mundo no tendrá problemas. Todos deberían apuntar a la excelencia, al llevar a cabo sus obligaciones.
Entonces la nación será próspera y feliz. En la actualidad, pocos cumplen con su deber en forma correcta. En lugar de hacer su trabajo, interfieren con el trabajo de otras personas. No realizan el suyo y arruinan el de otros.
El año no es responsable de la inquietud en el mundo. Sólo las acciones humanas lo son. Todos deberían esforzarse por trabajar bien y lograr buenos resultados. Todos tienen veinticuatro horas a disposición. Si de éstas, se usan seis horas para dormir, seis horas para los asuntos personales y seis horas para trabajar, aún quedan seis horas. ¿Cómo las pasan? Deberían utilizarlas para realizar servicio social. Deberían emprender actividades divinas. En la situación actual del mundo, si las personas no se dedican a la actividad divina, las condiciones empeorarán.
El control de la propia mente es señal de grandeza Hoy en día, las personas han olvidado los aspectos espirituales, morales y éticos de la vida. Están inmersos en las ocupaciones mundanas y en obtener beneficios mundanos. No hay grandeza en el logro de estas cosas. Una vez, Shankaracharya les preguntó a sus discípulos cuál es el sello distintivo de la grandeza. Cada discípulo dio su propia respuesta. Un discípulo dijo que el hombre que obtuvo grandes victorias en el campo de batalla es un gran hombre.
Otro discípulo dijo que el hombre que pasó por muchos problemas y dificultades y amasó una gran riqueza era grande. Otro dijo que un gran hombre era aquel que obtenía lo que quería mediante un esfuerzo decidido. Plantar la propia bandera sobre un territorio o cruzar un inmenso océano fueron mencionados como sellos de grandeza. Finalmente, Shankara respondió que sólo aquel que ha controlado su mente es grande. Todos los otros logros son inútiles.
Cada acción se santifica al convertirla en una ofrenda a Dios.
Shankaracharya declaró que aquel que está inmerso en la contemplación del Ser Supremo experimenta la bienaventuranza más elevada, sin importar todas las demás acciones. (Swami cantó una estrofa del himno Bhaja Govindham de Shankaracharya.) Shankara exhortaba al devoto a adorar a Dios en cualquier situación en que se encontrara, ya fuese en medio de una multitud, o mientras disfrutaba de algo, o en cualquier otro estado. Esta experiencia de lo Divino es la verdadera riqueza que uno posee.
Por lo tanto, es esencial realizar cada acción como una ofrenda a Dios. El impulso para cada acción proviene del corazón, ya sea esta acción buena o mala. El corazón es la morada del Señor. Por eso, debe considerarse cada pensamiento y cada acción que surgen del corazón como una ofrenda a lo Divino.
No den lugar a diferencias En la actualidad, debido a que las acciones de los hombres están motivadas por el interés por la familia y las posesiones propias, la sociedad está rasgada por los conflictos y las diferencias. La gente habla de unidad, pero no hay unidad. Por ejemplo, hay diferentes Estados en el país. Es natural que la gente tenga una consideración especial por su propio Estado, ya sea Karnataka, Thamil Nadu, Andhra Pradesh y demás. Pero todos deben considerarse hijos de un solo Dios. Todos los Estados deben ser felices. Si se desarrolla esta visión amplia, no habrá lugar para diferencias interestatales.
El nombre del año nuevo es “Dhathru”. Esto significa espíritu de sacrificio. Las Escrituras han declarado que el sacrificio es el único medio para alcanzar la inmortalidad. Las personas deben desarrollar el espíritu de sacrificio. Entonces, harán que el nombre del año tenga significado.
La compasión es el sello distintivo de Bhakti Abandonando las ideas y los sentimientos estrechos, las personas deberían mostrar compasión hacia sus semejantes. La compasión es el sello distintivo de Bhakti (devoción). Nadie puede esperar complacer a Dios, sin mostrar dhaya (compasión) hacia sus semejantes. Un corazón amoroso es el templo de Dios. Dios no puede habitar en un corazón sin compasión.
Dios es uno. El objetivo es uno. Las personas deben cambiar su punto de vista. Tienen que desarrollar amor hacia todos. No hay nada más grande en el mundo que este Prema-dhrishti (sentimiento de amor universal). En la actualidad, hay muchos eruditos e intelectuales eminentes que son expertos en ver la diversidad en el mundo. ¿Pero por qué no tratan de ver la unidad que subyace en esta diversidad? Solamente son buenos quienes ven la unidad en la aparente diversidad. Aquellos que sólo ven la diversidad en el Uno son meramente intelectuales inteligentes.
El carácter único de cada ser es una de las maravillas de la creación.
No hay dos personas que sean completamente iguales. Existen diferencias, incluso entre mellizos. Las personas difieren con respecto a sus talentos. Pero debe comprenderse que todos los talentos se derivan de lo Divino.
¿Cómo hemos de reconocer la unidad en la diversidad? El nacimiento y la muerte son comunes a todos los seres. Tanto el millonario como el mendigo nacen del vientre de sus madres. El hambre y la sed son comunes a todos. El tipo de alimento que se ingiere puede variar, pero el hambre es la misma para todos. Lo mismo ocurre con la sed. Estas experiencias comunes básicas señalan la unidad que subyace en la diversidad. Las Upanishads han destacado la unidad espiritual de todos los seres. La fuerza vital es una y la misma en todos. El Atma es la misma en todos.
Entonces, uno se podría preguntar cómo es que hay diferencias en los cuerpos. Estas diferencias son el resultado de las diferencias en los pensamientos, sentimientos y acciones de los individuos involucrados. El espíritu que mora en el interior de cada ser es el mismo.
Hagan que cada acto sea sagrado Al desarrollar apego hacia las personas y las posesiones, los hombres crearon las causas de su pesar. Reduciendo sus apegos y desarrollando amor por Dios, pueden amortiguar su desdicha y aumentar su felicidad. Cuanto más amen a Dios, más bienaventuranza experimentarán. Los hombres se hunden en el pesar porque ansían objetos físicos en vez de anhelar a Dios. Si los hombres convierten su deseo por objetos materiales en el deseo por lo Supremo, disfrutarán de inmensa felicidad. Lo único que necesitan hacer es ver lo Divino en todo lo que hay en el mundo fenoménico.
Ésa será verdadera devoción. Y el trabajo se convertirá en adoración.
Hagan que cada acto sea sagrado.
La gente no debe preocuparse indebidamente por los presagios para el año nuevo. Sin embargo, hay indicios de que podrían producirse algunos cambios grandes en el campo político. Los conflictos internos pueden aumentar. No habrá escasez de alimentos. Es posible que haya inundaciones en algunas regiones del país y ciclones en algunas zonas. Desarrollando fe en Dios, algunas de estas calamidades pueden ser evitadas o sus estragos mitigados.
Los hombres deben comprender que son chispas de lo Divino.
Tienen que desarrollar pensamientos sagrados y llevar vidas ideales.
Deben procurar promover el bienestar de la sociedad.
El poder de la plegaria es incalculable Oren por el bienestar de todos. El poder de la plegaria es incalculable.
Todos los que están reunidos aquí deben orar todos los días por el bienestar y la felicidad de todas las personas en todas partes.
Ésta es verdadera espiritualidad. Prestar servicio a otros hasta el límite de la propia capacidad es verdadera espiritualidad. El cuerpo le ha sido otorgado al hombre para servir a otros. Si uno posee un corazón compasivo, es veraz al hablar y usa su cuerpo para servir a otros, no necesita hacer nada más para redimir su vida.
Hoy se ha publicado el libro Visión de India, escrito por Sri Shivraj Patil, presidente del Lok Sabha. Él ha estado viniendo a ver a Swami por muchos años. Conoce bien a Bhagavan, y Bhagavan lo conoce igualmente bien. Posee un corazón compasivo. Es tranquilo y sereno. Todos conocen el tipo de alboroto y desorden prevaleciente en el Lok Sabha y el Rajya Sabha. Los miembros no han dudado incluso en gritarle al presidente. En tales ocasiones, como las que observó Chavan (en su alocución anterior), es natural esperar que suba la presión del presidente. Pero nuestro Shivraj Patil habló serenamente con cada miembro, dando respuestas adecuadas a todos, ganando así la confianza de todos los sectores de la Cámara. Se ha ganado la aprobación de todos los partidos.
Ese buen nombre es suficiente. Habiendo nacido, uno debe ganarse un buen nombre. Los pensamientos buenos fluyen del corazón de Shivraj Patil. En su libro, él ha relatado todas sus experiencias, sus aspiraciones y sus esperanzas. Su libro cubre todos los aspectos de su vida: sociales, económicos, espirituales y políticos.
No es suficiente hablar acerca de los ideales propios. Uno debe vivir de acuerdo con ellos. Hoy todos deben desarrollar un corazón compasivo y ser veraces al hablar. La Verdad es el medio para realizar a Dios. Dios es la misma encarnación de la Verdad. Donde hay Verdad está Dios.
Bharat, en sus antiguos días de gloria prístina, alcanzó la grandeza adhiriéndose a Sathya y Dharma. Las Upanishads han declarado:
“Hablen la Verdad. Sigan la Rectitud”. Hoy, las personas deben adherirse a la Verdad en sus vidas. Cualesquiera que sean los actos Dhármicos que realicen, llévenlos a cabo con un espíritu de sacrificio. La caridad es el mejor adorno para la mano, la verdad para la garganta y el acto de escuchar cosas sagradas para los oídos. Tales sentimientos sublimes han constituido la cultura inestimable de Bharat. Estas verdades eternas están siendo olvidadas, debido a la locura por los placeres efímeros.
Consideren cada momento como nuevo ¡Encarnaciones de Amor! El año nuevo no presagia nada que la gente común deba temer. No obstante, para quienes tienen cargos altos y para los políticos hay indicios de conflictos destructivos causados por ellos mismos. Quienes llevan a cabo sus obligaciones con un espíritu de dedicación no tienen nada que temer.
Consideren cada momento como nuevo. Vivan en el presente.
Tengan buenos pensamientos y realicen buenas acciones. Cultiven buenas compañías. Actúen de acuerdo con los dictados de su conciencia.
El secreto de la felicidad se encuentra dentro de ustedes, no afuera. Recen por el bienestar de todos. Los oradores que tuvimos anteriormente pidieron que se promuevan la paz y la bienaventuranza en el mundo. De hecho, todos ustedes son encarnaciones de paz, bienaventuranza y Divinidad. Cada uno de ustedes debe realizar esfuerzos por desarrollar la paz interior individualmente.
Entonces el mundo entero estará en paz. No se dejen vencer por ningún temor o ansiedad. Desarrollen amor. El odio engendra el desastre. Abandonen los sentimientos de odio. Con amor, el país y el mundo prosperarán.

 Dios encarna para el restablecimiento del Dharma (Rectitud), que incluye la moralidad, la verdad, la virtud, el amor y una hueste de otras cualidades que sostienen tanto a las comunidades del hombre como al individuo. Los otros propósitos que se mencionan usualmente, tales como servir a los devotos, destruir a los malvados, restablecer la tradición sagrada, son todos secundarios. Porque el recto será protegido por la rectitud misma; el malvado caerá en el desastre debido al mal que ha perpetrado. Esa única tarea incluye a todas las demás.